La suspensión del I Congreso sobre Voluntariado FEAPS ha puesto de manifiesto una situación que obliga al movimiento asociativo en su conjunto a hacer una reflexión en profundidad sobre el espacio y la importancia que se da a la labor de las personas voluntarias en nuestras organizaciones. En la siguiente entrevista, el director de FEAPS, Paulino Azúa explica las razones que han llevado al Comité Organizador a suspender este evento.
¿Es consciente de lo que supone la suspensión de este Congreso para el movimiento asociativo?
Desde mi punto de vista, se trata de una cuestión que tiene un hondo calado desde una perspectiva cualitativa, más que desde lo cuantitativo. Es decir, que el tema va más allá de esa falta de “quórum” necesario para cumplir los objetivos: el asunto que tenemos que analizar es si, más allá de las buenas palabras y las declaraciones, el Voluntariado es tenido en cuenta o no por nuestras organizaciones. Ese es el verdadero trasfondo y es crucial.
¿Qué les diría a toda esa gente que ha mostrado interés y que se siente defraudada?
Soy consciente del lógico enfado de las voluntarias, de los voluntarios y del resto de personas inscritas y participantes en el Congreso. De hecho me parece que eso demuestra una implicación que considero muy importante para el Movimiento Asociativo FEAPS. Pero, sinceramente, también creo que celebrar el Congreso en unas condiciones que no se ajustaban a los objetivos planteados por el equipo de responsables de voluntariado y el Comité Organizador, hubiera sido defraudar a todas esas personas y organizaciones que habían mostrado su interés y su esfuerzo por participar. También lamento que el trabajo realizado por este Comité y en especial por los compañeros de FEAPS Madrid, no se haya visto recompensado por el éxito del Congreso.
¿Cree que esa baja participación ha podido deberse a qué la inscripción era cara?
Hay quien lo está diciendo, pero el Congreso se ha organizado en las mismas condiciones que el resto de eventos celebrados en otras ocasiones por FEAPS, estableciendo un porcentaje entre el precio de la cuota y los servicios que se ofrecen. Hemos partido de la base, quizá equivocada, de que las organizaciones iban a prestar a los voluntarios y profesionales el mismo apoyo que se ha dado a otro tipo de participantes en otros eventos.
¿Qué puede hacer FEAPS a partir de ahora en relación al Voluntariado?
Entre otras acciones, FEAPS pretende organizar antes de fin de año, bajo otros parámetros, un encuentro de reflexión, no tanto para analizar las causas de suspensión de éste, sino para plantearse con seriedad dónde quiere FEAPS situar –organizativa y estratégicamente-, a las personas voluntarias y al voluntariado.