Lola Barrera es la co-Directora, junto a Iñaki Peñafiel, de “¿Qué tienes debajo del Sombrero?”, un documental que relata de vida de Judith Scott, artista norteamericana que pese a tener una discapacidad auditiva e intelectual consiguió -a través de sus originales esculturas-, una vía de expresión, de contacto con el mundo, e hizo de ello su forma de vida. Tras realizar este trabajo, Lola llegó a España con una idea clara: que aquello que vivió y grabó en Estados Unidos, esa experiencia vital de Judith, se llevara a cabo en nuestro país, en donde no existía ningún proyecto artístico con personas con discapacidad intelectual de tales dimensiones. Se trataba de conseguir un lugar en donde artistas con discapacidad intelectual pudieran tener un espacio abierto a su creatividad, al margen de los centros habituales en los que se desenvuelve su vida, al margen de programaciones y de terapias encorsetadas.


Cuando llegó a Madrid se encontró con el proyecto artístico Enoiro, de la Asociación Don Orione, y con su directora Esther Ortega. Enoiro era el primer proyecto en España que se aproximaba al sueño que Lola traía en mente desde Estados Unidos, pero todavía fallaba algo: esta iniciativa se lleva a cabo dentro de la entidad, y con los usuarios de la misma.
Lola y Esther juntaron esfuerzos con otras personas del mundo del arte y con Carlos Mariscal, que desde hace 30 años reside en Don Orione y que deseaba poder desarrollar su creatividad fuera del entorno en el que vivía, en el que pasaba todas sus horas. Carlos tiene parálisis cerebral y para él, “Debajo del sombrero”, la asociación que responde finalmente a las aspiraciones conjuntas de Lola y de Esther, ha supuesto un cambio radical en su vida.
Esta nueva iniciativa trata de crear un espacio de creatividad para artistas con y sin discapacidad, fijando la atención no en la calidad o el nivel artístico de sus integrantes, sino sobre todo en el arte como una manera de expresión y de liberación de estas personas, como un proyecto vital que haga felices a quienes tienen entre manos una obra artística.
Y es que, como nos decía Esther con entusiasmo, “creamos proyectos de vida, proyectos de felicidad”. Debajo del sombrero se presentó el pasado 26 de abril en el espacio Intermedia, del Matadero de Madrid, en donde permanecerá hasta el mes próximo de junio, todos los miércoles. El objetivo para ellos es ampliar el tiempo asignado en el Matadero, un lugar idóneo por sus condiciones para que puedan trabajar.
“Se trata de indagar en las personas que carecen de comunicación y ver qué les interesa, qué les gusta”, comenta Esther, a quien preguntamos quién puede acceder a este proyecto: “personas que muestren el placer de crear o que su entorno más cercano lo valore como posibilidad de crear un proyecto de felicidad, pues son proyectos individuales”.
Prueba de ello es Antonio, un hombre con autismo y sin comunicación verbal, pero que gracias al apoyo de Liz -artista colaboradora-, ha encontrado a través del tacto y de las sensaciones que éste le produce, reacciones positivas a través de las cuales se comunica con ella. “Es como un juego, explica Liz, la pintura no la asimila como nosotros, pero a través del tacto de las masas creadas con harina, cola y pintura, consigue nuevos registros que nos demuestran que está satisfecho”.
Debajo del sombrero nace con el objetivo de convertirse en un referente de creación contemporánea completamente inclusivo. Una iniciativa que no ha hecho más que empezar, lleno de posibilidades de crecimiento y que se centra en apoyar a cada persona, de manera individual, para que cree su proyecto de vida a través de la expresión artística.
Si quieres conocer más, visita su página web:
http://www.debajodelsombrero.org/
Charlamos con Lola Barrera, directora artística de Debajo del Sombrero, sobre este proyecto