A partir del próximo número, VOCES inaugura un nuevo espacio dedicado al Voluntariado. Para abrir boca para el debate y la reflexión, hemos celebrado un Café de VOCES sobre el Voluntariado en nuestras organizaciones. Para ello hemos contado con dos mujeres voluntarias, dos directivos y dos técnicos, responsables de esta área en sus entidades. Si quieres leer este debate, visita las páginas 6 y 7. Además, en la página 11, anunciamos que el Movimiento Asociativo celebra un Seminario sobre Voluntariado FEAPS el 14 de diciembre en Madrid. ¿El objetivo? Sentar las bases para que la organización se posicione sobre el papel y la importancia del voluntariado.
ϒ¿Qué es ser voluntaria para vosotras?
María:
Para mí es dedicar tiempo –aunque a veces sobra más y a veces sobra menos-, ayudar a otras personas o a facilitar que otras personas puedan hacer diferentes actividades. En este caso, yo lo hago con personas con discapacidad intelectual.
Belén:
Normalmente cuando una persona ejerce una labor como el voluntariado, lo que le mueve es un deseo de ayudar o quizá también de tomar contacto con personas con las que no se tenía contacto previamente…
ϒ¿Hay en el movimiento asociativo una idea uniforme sobre el voluntariado?
Javier:
Yo creo que ahí hay muchas cosas que se están empezando a asumir, pero que necesitan ser reafirmadas por el Movimiento Asociativo, y ser trasladadas al resto de entidades que forman parte de FEAPS. Yo creo que los próximos años, en un periodo de tiempo más o menos breve, cambiará en cierto sentido el concepto de voluntariado que hemos tenido hasta ahora.
Beatriz:
FEAPS y el voluntariado son dos cosas que van juntas. Porque el voluntariado fue en principio el que creó los principales servicios de las personas con discapacidad intelectual: familiares que se juntaban, los hermanos colaboraban y todos juntos iban creando cosas. Las entidades se han ido profesionalizando y el tema del voluntariado no se ha sabido asumir, ni buscar ni reflexionar bien sobre cuál es su papel. A veces las personas voluntarias no son más que obra barata para algunas entidades. Pero nosotros pensamos que el voluntariado es parte de la filosofía de FEAPS, que es un valor abrirse a la comunidad, proporcionar calidad de vida en entornos naturales, que la gente de la calle conozca la realidad de las personas con discapacidad intelectual. El voluntariado es una estrategia clave que aún no ha sido suficientemente aprovechada.
Belén:
A nivel asociativo nos falta mucho por reflexionar: hay una diferencia muy grande entre lo que en teoría se suele pensar que debe ser la persona voluntaria, y lo que luego en la práctica sucede. FEAPS engloba a entidades muy diferentes que a su vez se componen de familias muy distintas, y falta muchísima definición. Aunque de alguna manera intentemos que filosóficamente el voluntariado se entienda como una parte de la comunidad que se acerca a las personas con discapacidad, que es necesario trabajar con ella, etc. yo creo que es subyacente la idea de que en realidad están para hacer cosas que no pueden cubrirse de otra manera.
Ismael:
Nosotros hemos apostado por un servicio mixto, que tiene una base profesional, porque hay una estructura, una planificación, unos recursos que buscar, un orden que mantener, etc., pero el gran grueso de las personas de este servicio deben ser voluntarias, porque lo que no se puede es organizar el ocio en función que las exigencias profesionales de los trabajadores.
ϒSe tiene la sensación de que ser voluntariado en FEAPS se ciñe exclusivamente al Ocio y al tiempo libre. ¿Debería ser de otra forma?
Beatriz:
El voluntariado tiene un papel importante en ocio pero en otros campos también. Debería crecer en familias, por ejemplo. Lo curioso es que en los últimos años han cambiado en FEAPS multitud de conceptos como el de retraso mental, la familia, la calidad de vida, la planificación centrada en la persona, etc. Y sin embargo el voluntario siempre hace lo mismo. O sea que si ha cambiado nuestra visión de todo y el voluntario sigue haciendo lo mismo, es que algo no estamos haciendo bien.
“Al voluntariado hay que definirle qué perfil de apoyo tiene que prestar. Pero eso requiere de una reflexión previa dentro de la entidad”. Belén
Javier:
En la medida en la que la organización es capaz de vincular al voluntariado con su misión, éste la asume como propia y permanece más tiempo. Si sólo se le vincula a la actividad, cuando decaiga el interés por la misma, se desinflará. Si quieres cambiar la realidad de las personas con discapacidad intelectual, lo vas a hacer siempre, con 20, con 30 y con 40 años, aunque en cada momento hagas cosas diferentes…
Belén:
Yo creo que nada es completamente cierto ni falso: Creo que hay un error muy grande de concepto, y a nivel asociativo nos falta mucho por reflexionar, hay una diferencia muy grande entre lo que en teoría se suele pensar que debe ser la persona voluntaria, y lo que luego en la práctica sucede. FEAPS engloba a entidades muy diferentes que a su vez se componen de familias muy distintas, y falta muchísima definición en eso. Aunque de alguna manera intentemos que filosóficamente el voluntariado se entienda como una parte de la comunidad que se acerca a las personas con discapacidad, que es necesario trabajar con ella, etc. yo creo que es subyacente la idea de que en realidad están para hacer cosas que no pueden cubrirse de otra manera.
Ismael:
Yo es que no soy partidario de profesionalizar los servicios de Ocio, suponiendo que esto no se hace porque no hay dinero. Nosotros hemos apostado por un servicio mixto, que tiene una base profesional, porque hay una estructura que mantener, hay una planificación, unos recursos que buscar, un orden que mantener, etc., pero el gran grueso de las personas de este servicio deben ser voluntarios, porque yo no me puedo imaginar negociando nocturnidades con alguien que tiene que ir a una discoteca, etc. porque entonces tendría que organizar el ocio en función que las exigencias profesionales de los trabajadores. Ese tipo de cosas yo no las veo.
Belén:
Es un planteamiento bueno. Nunca hemos tenido la opción de elegir. Pero eso se da de frente con el hecho de que los servicios de ocio sean sostenibles y la oferta pueda ser mantenida. Es decir, que dependemos de si tenemos o no voluntarios.
Beatriz:
Si de verdad una entidad piensa que el voluntarido y es importante como parte filosófica, invierte dinero en forma de personal o de estructura para mantenerlo, conseguirá dinamizar voluntarios. De hecho, las grandes entidades que tienen muchos voluntarios, son gente que se lo cree y que apuesta económicamente.
El voluntario tiene un papel importante en ocio pero en otros campos también. Debería crecer en familias, por ejemplo.
Lola:
Desde las organizaciones a veces no se reconoce como voluntariado algunos programas de FEAPS como el “Padre a Padre”. Se necesitaría una estructura.
“Las personas voluntarias son un fiel reflejo de lo que maman de su asociación, un espejo de lo que piensa la entidad. Por eso es tan importante el voluntariado” Beatriz
Ismael:
La Planificación Centrada en la Persona, podría ayudar, ahí puede tener un peso relevante sobre el apoyo del proyecto de vida de la persona con discapacidad intelectual, pero claro, necesitamos colaboradores en el entorno familiar, en el de la amistad, en el barrio, en el centro cultural, y ahí hay un potencial de voluntariado muy diferente al que en estos momentos se está haciendo a través de ocio y puede y debe tener el voluntariado un crecimiento si queremos que funcione la PCP.
Javier:
Hablamos de voluntarios que apoyan el servicio. En esa nueva vía de la que habla Ismael, es un voluntario que apoya a la persona, incluso desde el servicio de ocio. Si vemos el voluntariado desde el punto de vista de la persona y no desde la entidad, quizás nos pueda abrir muchas vías de participación.
Lola:
El voluntariado también es implicar a otras personas que no tienen nada que ver y terminan colaborando y siendo voluntarios.
ϒ¿El voluntario se desinfla? ¿Pierde la ilusión?
María:
Depende de la persona, de sus experiencias y de cómo le traten. Yo ahora me siento más motivada que cuando entré, porque en todo momento me he sentido valorado y al final cras vínculos con todos, con las personas con discapacidad intelectual, con nuestras personas voluntarias, con las familias. Yo creo que te tienen que cuidar.
ϒY la persona voluntaria, ¿debería tener algunos conocimientos técnicos?
Javier:
Para tomarte un refresco con alguien sólo necesitas ganas de poder hacerlo. La organización a la que forma parte la persona voluntaria tiene la obligación de dar formación.
María:
En mi caso hay mucha formación. Yo cuando entré en AFANDEM, no tenía ningún conocimiento de discapacidad ni nada, y todos los años hacen cursos que van desde los de primeros auxilios, hasta valorando las personas con discapacidad que tenemos, pues cosas que nos puedan servir como socorrer a una persona con epilepsia… Es decir, que más o menos se nos ofrece una formación de acuerdo a nuestras demandas relacionadas con las salidas con estas personas.
Javier:
Yo creo que en ese sentido, no digo que en algunas ocasiones desde FEAPS no hayamos equivocado, pero sí que hemos lanzado mensajes en el sentido de que la gente que quiere ser voluntaria con personas con discapacidad intelectual, tiene que tener un determinado perfil. Y cuando uno ve los números, pues se da cuenta de que en un índice muy elevado, la mayoría de la gente que hace voluntariado en FEAPS o ha estudiado o está estudiando una determinada formación relacionada con el trabajo social, la psicología, pedagogía, magisterio, etc. Y quizá damos ese tipo de mensajes, porque hay otro tipo de formaciones o perfiles profesionales que no se acercan tanto a la organización.
Ismael:
Yo no sé que es antes, si la gallina o el huevo. Es decir, que si alguien tiene una predisposición hacia el magisterio, la pedagogía, etc. tiene esa cierta inclinación a acercarse a FEAPS. Como tampoco tenemos, con carácter general, una política de captación estructurada y demás, lo que ocurre es que quien va entrando generalmente es aquel que ya tienen una cierta sensibilización o predisposición. Yo creo que lo que hace falta es una verdadera base para que las personas voluntarias se sientan seguras con lo que están haciendo: para irse a tomar un refresco no es necesario saber nada, pero para resolver una crisis sanitaria, conductual o relacional, está bien que la gente tenga instrumentos o herramientas básicas de actuación.
Beatriz:
De todas formas, a veces las entidades damos mucha formación técnica y a veces falta mucha reflexión ética. Como por ejemplo algo tan sencillo como, cuando llevas a una persona al cuarto de baño, cerrarle la puerta y luego llamar, no todo el mundo lo hace… Y eso muchas veces no se dice en la formación.
ϒ¿Qué tipo de formación hay?
María:
En mi caso hay mucha. Cuando entré en AFANDEM no tenía ni idea de las personas con discapacidad intelectual. Todos los años hacen cursos desde primeros auxilios hasta cosas más concretas en función de las personas con discapacidad intelectual por ejemplo, cómo actuar en casos de ataques epilépticos. Y luego está la formación que tú demandes.
Javier:
Igual, en algún momento desde FEAPS hemos lanzado mensajes de que cuando uno quiere ser voluntariado tiene que tener un determinado perfil, por ejemplo, personas que estudian trabajo social, psicología, pedagogía, etc. Hay otro tipo de formación que no se acerca a la discapacidad.
Ismael:
No se sabe qué va antes. Cuando alguien tiene una predispoción para la pedagogía, la psicología, tiene cierta inclinación. Como tampoco tenemos con carácter general una política de captación estructurada. Las personas voluntarias que van entrando son aquellas que ya tienen una cierta predisposición para entrar. Hace falta luego una buena base para que se sienta seguro de qué está haciendo: cómo responder a una crisis de tipo sanitario o conductual, sí es necesario que tengan herramientas básica, sin una necesaria profesionalización.
ϒ¿Se puede decir que la persona voluntaria goza de muy buena salud, pero la organización del voluntariado no tanto?
Beatriz:
Salvo en contadas ocasiones, quien decide por qué y para qué se tiene voluntariado suelen ser el gerente o el técnico. Pocas Juntas Directivas y pocas asambleas de socios han reflexionado y debatido sobre ello. El voluntariado como algo estratégico y propio del Movimiento Asociativo, no se reflexiona.
Belén:
Tiene que haber espacios para las personas voluntarias creados fuera de lo que es la actividad, que tienen que ver con la implicación del proyecto, donde el voluntario pueda comunicarse y construir sobre lo que hace, conocer bien la entidad, etc. Si un voluntario que se marcha a disgusto, cerramos el entorno de esa persona.
Ismael:
Tendrían que participar en la organización en su conjunto. Hay que darles autonomía en la gestión del recurso, tienen que ser protagonistas, junto con las personas con discapacidad intelectual de cómo organizarse. La entidad sólo tiene que velar para que tengan las herramientas culturales suficientes para no plantear cosas que no sean coherentes con la filosofía de la organización. Y tener un conocimiento de lo que les está pasando, tener un feedback rápido de lo que ocurre, es decir: comunicación.
Beatriz:
En el Seminario de Voluntariado que celebramos el próximo 14 de diciembre no vamos a plantear nada nuevo. Si coges toda la filosofía de FEAPS sale que el voluntariado es necesario. Se trata de llevar a la práctica valores como la participación, que en este caso es la clave: tenemos que conseguir que la persona voluntaria se sienta miembro de una entidad y orgulloso de formar parte de ella. La entidad debe proporcionar cauces de participación.
ϒ¿Y cómo se ve la persona voluntaria respecto su propio rol? ¿Se siente el tutelador, el compañero, el amigo…?
María:
Yo creo que depende de la discapacidad. Yo al principio de entrar me veía un poco más no sólo como una simple acompañante, sino como alguien que debía estar pendiente de esa persona. Pero a medida que vas trabajando con ellos, te vas dando cuenta de que no tienes que estar siempre encima.
Belén:
Al voluntario hay que definirle qué perfil de apoyo tiene que prestar; eso es lo primero que tiene que tener claro… Al fin y al cabo, los voluntarios son apoyos, que en unos casos prestan más atención y en otros se retiran. Pero eso requiere un proceso de reflexión y de trabajo previo por parte de la asociación.
ϒDe forma muy general ¿existen pautas de actuación en temas tan delicados como las relaciones sexuales, por ejemplo?
Belén:
El tema de la sexualidad en concreto es el más escabroso a nivel de relaciones humanas para todo el mundo. Cuanto más para las personas con discapacidad, que tienen factores como las familias… Ese tema es especialmente punzante, porque tú puedes entender como entidad que todas las personas, incluidas las que tienen una discapacidad intelectual, tienen derecho a vivir su sexualidad, etc. pero luego puede venir una familia y negarse.
Beatriz:
Al final hay que tener en cuenta que la persona voluntaria lo es en una entidad, y que tiene que trabajar conforme a la ideología y filosofía de la misma. Y eso es algo que a veces no se les deja claro. Yo puedo ser muy liberal, pero si mi entidad no lo es y yo hago voluntariado en la misma, no me puedo permitir ciertas cosas.
Ismael:
Esto es más asignatura pendiente que la del propio voluntariado. Lógicamente los tiempos van cambiando y cada vez menos gente rechaza el hablar con sus hijos de estos temas y que los hijos participen en programas de educación afectivo-sexual. Pero con todo, seguimos siendo reticentes.
María:
Nosotros hemos tenido muchísimas charlas de reflexión sobre cómo podíamos plantearlo, hasta dónde, etc. Y al final, cuando hicimos el manual de pautas de actuación pues marcamos algunas en este sentido. Pero aún así es complicado.
ϒ¿Y en cuanto a comunicación? ¿Hay una imagen del voluntariado que se pudiera modular a través de la misma?
Beatriz:
En el grupo de Voluntariado hemos llegado a la conclusión de que las personas voluntarias tienen una gran responsabilidad en la comunicación externa, porque en gran parte su actividad representa la imagen de la entidad en la sociedad; son un fiel reflejo de lo que maman de su asociación, de lo que piensa la misma. Por eso es tan importante el voluntariado, porque es la imagen social pura y dura.
Javier:
Las personas voluntarias son fundamentalmente y por definición, agentes de cambio social. Y que las entidades de FEAPS tienen como una de sus misiones ser agentes de cambio social. Por tanto, las entidades tendrían que aprovechar esa fortaleza. Alguna vez pongo este ejemplo: nosotros podemos hacer veinte mil folletos, congresos, eventos, etc., pero si uno de nuestros voluntarios va a la cola en un cine con un grupo de personas con discapacidad intelectual, dependiendo de cuál sea su actitud, puede cargarse toda esta labor de un plumazo, o hacer mucho más por fortalecerla.
Lola Triviño:
El voluntariado es fundamental, aunque a veces los voluntarios y voluntarias no lo perciban así. A veces no se sabe o no se tienen los cauces adecuados para llegar a las personas voluntarias, y hay que reflexionar sobre la percepción que las entidades tenemos de los mismos y en cuanto estimamos su colaboración.
ϒ¿Y qué opináis de las personas con discapacidad intelectual que comienzan a demandar el poder ser ellas mismas voluntarias y ayudar a otras personas?
Javier:
Bueno, creo que hay que hacerlo más, porque todavía son experiencias aisladas. Pero la idea de que las personas con discapacidad intelectual pueden o tienen algo que aportar a la sociedad y no sólo recibir ayuda, es una idea potente de transformación social. Y además realista, porque se está haciendo y con resultados interesantes y positivos tanto para la vida de la persona, como para la otra organización y para nosotros mismos. Y en ese sentido, yo creo que tenemos un buen campo de trabajo abierto de cara al futuro.
ϒY las personas con discapacidad intelectual ¿distinguen entre profesional y voluntario?
María:
Yo desde mi experiencia personal, te puedo decir que no. De hecho mi pareja es el contratado y yo soy la voluntaria y no nos distinguen. Son más las familias las que pueden hacer la distinción.
Beatriz:
Pues yo creo que es importante que sepan quién está como voluntario y quién como profesional… Y me parece que lo que pasa es que a las personas con discapacidad tampoco se les dice, porque quizá se piense que no es importante.
Ismael:
Evidentemente, hacerles una definición que supusiera ocultarlo, yo no lo haría nunca. Pero no sé si en realidad le aporta mucho saber si quien le acompaña en una actividad, por ejemplo, es un voluntario o un profesional.
Javier:
Yo me planteo otro matiz: si me pongo en lugar de esa persona con discapacidad, sí me gustaría saber quien está porque le da la gana y quien está por obligación laboral. Aunque mi relación con ellos dependa a nivel personal de otros miles de factores, yo creo que sí me aportaría algo en esa relación.
Belén:
Para mí lo más preocupante de todo esto es que cuando hablamos de contar con la opinión de los voluntarios, las familias, etc., se nos olvida a veces preguntar a las personas con discapacidad intelectual. Es un trabajo el conseguir que estas personas tengan una participación significativa.
ϒHay que aclarar que éste es el primer Café de VOCES en mucho tiempo en donde no hay ninguna persona con discapacidad intelectual. Y no ha sido porque no las hayamos invitado, que conste. Hemos hecho todo lo posible por conseguir que estuviesen representadas.
Beatriz:
De todas maneras, en relación a lo que dice Belén: en los encuentros de Autogestores siempre se habla de temas como la familia, la vivienda o el empleo. En el último de ellos, celebrado en Castilla-La Macha han tratado como novedad el tema del voluntariado y ha surgido un revuelo bastante grande entre las personas con discapacidad intelectual, a las que les ha gustado mucho y que han dicho que lo ven positivo tanto en la propia organización como en otras. Por tanto, tienen alguna referencia de lo que es el voluntariado.
ϒ¿Qué creéis que pasaría si desapareciese el voluntariado de nuestra organización?
Lola:
Pues para empezar, que el programa de ocio de todas las entidades se iba a pique.
Javier:
Yo la reflexión que hago es que lamentablemente, las entidades nos echaríamos las manos a la cabeza porque nos faltaría esa parte de estructura. Y la paradoja es que nos dolería más por esa perdida de estructura que por la del apoyo de cada una de las personas.
Belén:
En mi entidad además de eso, perderíamos gran parte de nuestro dinamismo, porque muchas veces nuestros grandes cambios se han iniciado en debates con los voluntarios en reuniones de equipo, que han abierto auténticos procesos de reflexión.
“El voluntariado es fundamental, aunque a veces las personas voluntarias no lo perciban así. Las entidades debemos reflexionar sobre en cuánto estimamos su colaboración” Lola
María:
Yo lo veo desde otro punto de vista, pero creo que habría casos en los que sería muy difícil sacar adelante todo…
Beatriz:
Yo pienso que los que se echarían las manos a la cabeza serían las personas con discapacidad intelectual. Más ellas que los directivos o las familias…
Ismael:
Yo creo que retrocederíamos 15 años en el despliegue de nuestros servicios de ocio, que seguirían en todo caso. Pero lo haríamos sin comunidad, recluidos en nuestro servicio…
Belén:
Con una diferencia sustancial: con la conciencia de saber que lo estamos haciendo fatal, algo que hace 40 años no sucedía. O sea que algo habríamos avanzado.