La asociación ADIMECO (Asociación Nacional Discapacidad y Medios de Comunicación) organiza, junto a Obra Social Caja Madrid, el ciclo de Cine y Discapacidad “La Mirada que Integra”. Esta tercera edición se celebrará del 27 al 30 de octubre en la Casa Encencida de Madrid, y en la misma se exhibirán películas, cortometrajes y documentales relacionados con la discapacidad.

“La Mirada que Integra” pretende ser, por tercer año consecutivo, un escaparate de cómo el cine ha desarrollado la imagen de las personas con discapacidad y/o dependientes, meditar cómo la mirada social sobre este colectivo se ha dejado llevar en muchas ocasiones de estas construcciones míticas, estereotipadas y poco realistas, y, en última instancia, cubrir el objetivo de que sea un punto de reflexión y un vehículo para un conocimiento más exacto de los problemas y circunstancias que rodean a este grupo social.
Otro de los objetivos, y seguramente su seña de identidad más marcada, es demostrar que se puede proyectar una película accesible a todo tipo de espectadores. Es por este motivo que la accesibilidad a los eventos que integran el III Ciclo “La Mirada que Integra” no sólo serán físicos, sino que las películas serán audiodescritas para personas ciegas y subtituladas específicamente para personas sordas. Asimismo la sala de proyección dispondrán de bucles magnéticos para personas con prótesis auditivas (audífonos e implantes cocleares) y lengua de signos para las presentaciones y mesas redondas, si las hubiera. También se harán programas de mano en braille y fácil lectura para personas con discapacidad intelectual.
Este año, al igual que el pasado, después de la exhibición de las películas, en cada una de las sesiones se proyectarán diversos cortos o documentales, menos el día de la inauguración.
Aunque para muchas personas haya pasado desapercibido o no hayan sabido identificar como tal a este colectivo concreto en el cine, las personas con discapacidad han estado presentes en cientos de películas, siendo fácilmente identificables, en papeles principales o secundarios, las distintas discapacidades existentes.
El cine, como la literatura, como todas las artes representativas, ha desarrollado una imagen de la discapacidad reflejo de la que cada época se ha hecho de las personas de este colectivo. Imagen o construcción ideológica – el ciego es un personaje habitualmente visionario, el sordo es el más comprensivo, el discapacitado intelectual es el símbolo de la inocencia, el enfermo mental el de la bestialidad, etc. – en la que se han mezclado prejuicios, estereotipos y miedos junto a otras perspectivas, bien a través del acercamiento biográfico o a través del acercamiento pedagógico o socio sanitario.
La ausencia del tratamiento específico de la discapacidad en los distintos eventos cinematográficos de este país, y la importancia creciente de este colectivo, sin lugar a dudas emergente, justifica sobradamente la existencia de este Ciclo.
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