POR DERECHO PROPIO
Entre 230.000 y 250.00 personas podrían quedar sin la cobertura de la Ley
FEAPS se moviliza para que el futuro
Sistema Nacional de Atención a la Dependencia
contemple a las personas
con discapacidad intelectual
Según estimaciones del Observatorio del Entorno de FEAPS, de las 280.000 personas con discapacidad intelectual existen en nuestro país, sólo se beneficiarían de la cobertura del Sistema Nacional de Atención a la Dependencia entre 30.000 y 50.000, es decir, únicamente un 10% de ellas.
Este es el cálculo que FEAPS ha realizado tras haber tenido acceso informal a los baremos que previsiblemente utilizará el Gobierno para determinar qué personas serán dependientes y en qué grado. Un baremo que constituye uno de los principales desarrollos de la Ley de Autonomía Personal y Atención a la Dependencia que prepara el Gobierno y cuyo proyecto se encuentra en estos momentos en trámite parlamentario.
Para evitar esta situación discriminatoria, FEAPS ha iniciado una campaña informativa en la que ha participado todo nuestro movimiento asociativo, incluidas las propias familias. Esta campaña ha consistido en el lanzamiento de una nota de prensa, un comunicado y diversas cartas y contactos institucionales a través de los cuales FEAPS se ha dirigido a los diputados de los grupos parlamentarios encargados de discutir y hacer enmiendas al Proyecto de Ley, así como a los medios de comunicación y al propio presidente del Gobierno. El objetivo de ello ha sido mostrarles su preocupación ante una norma que podría dejar a la gran mayoría del colectivo al que representamos fuera del futuro sistema de atención a las personas dependientes.
FEAPS considera que en líneas generales este es un buen Proyecto de Ley, ya que supone un avance en la construcción del Estado del bienestar y planteará soluciones a un grupo de ciudadanos cada vez más importante, el de la tercera edad, que hoy en día carece de atención y recursos suficientes. Sin embargo, FEAPS entiende que la Ley no contempla a todas las personas con discapacidad intelectual como dependientes, sino sólo a un 10% y considera que la discapacidad intelectual genera en todos los casos dependencia y en todos los casos, necesidades de apoyo para una mayor autonomía personal.
Además, los baremos de entrada en el Sistema Nacional de Atención a la Dependencia atienden fundamentalmente a limitaciones físicas y de movilidad, pero no a otras variables que hacen que las personas con discapacidad intelectual precisen de apoyos para poder desarrollar sus vidas de manera autónoma.
Con estas movilizaciones, FEAPS espera que durante el periodo de enmiendas parlamentarias al Proyecto de Ley que ahora comienza, se produzcan las pertinentes modificaciones que garanticen una cobertura a la que nuestro colectivo tiene derecho.