Jueves, 26 de junio de 2008___________

Conclusiones del 4º Encuentro de Personas de Apoyo 
El rol de la persona de apoyo, el rol del coordinador y el impacto en las asociaciones, puntos de encuentro y reflexión

 

10 años avanzando JUNTOS. Encuentro de Personas de Apoyo a Grupos de Autogestores.

Los pasados días 11, 12 y 13 de junio se celebró en Cáceres el IV Encuentro Nacional de Personas de Apoyo del Programa de Autogestores, bajo el lema “10 años avanzando juntos”. Durante esos 3 días se trabajó en diferentes talleres: el rol de la persona de apoyo, rol del coordinador y el impacto en las asociaciones.

Muchas ideas y muy enriquecedoras, que servirán para enfocar el trabajo de este grupo de profesionales del Movimiento Asociativo, cuya tarea es la de apoyar a las personas con discapacidad intelectual en los grupos de autogestores-programa que este año cumple una década-.  Como señala una de las conclusiones, este profesional debe ser “una persona “contaminante” más que influyente (no manipuladora) tanto con los autogestores, como con los otros profesionales y la entidad”.

10 años avanzando JUNTOS. Encuentro de Personas de Apoyo a Grupos de Autogestores.

TALLER ROL DE LA PERSONA DE APOYO
Se puso de manifiesto durante el debate la diversidad existente en cuanto a la forma que tienen los grupos de autogestores en diferentes lugares de nuestro país. El papel de las personas de apoyo, su nivel de intervención, si son más o menos directivas en/con el grupo..., son características igualmente variables, pero se concluye que esto es adecuado sobre todo respondiendo al momento en que se encuentre el grupo. No es lo mismo un grupo que acaba de empezar, donde es normal que sus participantes se sientan inseguros y tengan que aprender a apoderarse de ese espacio, que un grupo ya consolidado después de meses o incluso años de funcionamiento.

Rasgos que debería tener o desarrollar la persona de apoyo de un grupo de autogestores
  • Debe ser una persona formada. La mayoría de personas de apoyo son psicólogos, trabajadores sociales, educadores... La formación garantiza que la p.a. pueda responder a las demandas del grupo y dar apoyos de forma adecuada.
  • Una persona objetiva y neutral, buena catalizadora sobre todo en lo que atañe a la relación entre el grupo y la entidad. Que no sea obstruccionista, ni sobreprotectora.
  • Inteligente, facilitadora. Que ejerza la función de acompañante.
  • Que sea alguien comprometido con su tarea y con el movimiento de los autogestores.
  • Que se crea la autodeterminación.
  • Que sepa dosificarse en sus intervenciones, abstenerse, apartarse... Con buen autocontrol y autoconocimiento.
  • Que sea una persona “contaminante” más que influyente (no manipuladora) tanto con los autogestores, como con los otros profesionales y la entidad.
  • Que disponga de recursos, que sea alguien con capacidad, espabilado, con “salero”.
  • Hay que respetar el ritmo de los autogestores: “Nuestras urgencias no son siempre sus necesidades”.

TALLER ROL DEL COORDINADOR
Una de las principales tareas del coordinador del programa de autogestores es apoyar a las personas de apoyo. Para ello debe darles información y formación, escucharlas y estar atento a sus demandas. También favorecer y facilitar el contacto y el intercambio de experiencias entre ellas. Para esto es preciso celebrar reuniones, al menos tres al año. También que promueva el uso de otros canales de comunicación para poder coordinarse mejor y mantener el contacto entre reuniones: multiconferencias, foros en Internet, listas de correo, etc.

Las personas de apoyo demandan que las asociaciones las “liberen” para poder asistir a estas reuniones y que la federación haga lo mismo para que el coordinador visite a las personas de apoyo y a los grupos de autogestores.

Sin embargo, la mayoría de coordinadores piensan que por diversas causas (sobrecarga de trabajo, falta de recursos...) no apoyan lo suficiente a las personas de apoyo.
Dos cuestiones importantes que están pendientes:

  • Trasladar el tema de la autodeterminación a las familias. Se hace formación puntual, pero cuesta hacer prácticos los contenidos teóricos.
  • Hay que “vender” bien los temas de autogestión y autodeterminación. “Traducir” en un lenguaje más sencillo y realista.

Algunas amenazas:

  • El programa de autogestores no está reconocido suficientemente ni en las asociaciones ni en federaciones y Confederación. La falta de reconocimiento se ve en la supervisión de las entidades: sólo se supervisa lo económico. Hay preferencia por otros programas con mayor dotación económica.
  • Las resistencias al programa son lógicas: los autogestores pueden plantear críticas o sugerencias de cambios profundos. “Este no es cualquier programa”.
  • Hay que luchar por el compromiso de las entidades y el respaldo a la persona de apoyo como requisito, condición, para el inicio o continuidad del programa.
  • Desde las federaciones parece que los técnicos van muy por delante de la realidad y que las entidades y sus juntas directivas no han asumido ni aún clarificado en qué consiste y cómo se lleva a la práctica la participación activa de las personas con discapacidad. Hay una diferencia entre la teoría y la práctica. Ocurre como con el Código Ético.
  • “Si el objetivo es que las personas con discapacidad intelectual sean agentes de cambio, nosotros (las personas de apoyo) debemos actuar como agentes de cambio”.
  • Riesgo / error de identificar los programas o grupos de autogestores con las personas de apoyo y en esa medida la continuidad de los proyectos depende de las motivaciones individuales y la voluntad de las personas de apoyo. No hay que depender de la voluntad, aunque hace falta voluntad.

TALLER IMPACTO EN LAS ASOCIACIONES
¿Realmente se toman medidas para asegurar que los grupos de autogestores tengan impacto en las asociaciones?

El impacto depende de cómo cada asociación apuesta por el programa, por su filosofía y su práctica. Podríamos decir que ha comenzado un cambio, un “contagio de autogestión” imparable, progresivo, pero a paso muy lento. Va habiendo más participación, pero la respuesta a las demandas de los autogestores es escasa. Se acepta su existencia, está de algún modo asimilada su presencia, pero no está admitido y consentido el cambio. El término está incorporado, pero no implica que los autogestores tengan poder de decisión. Si acaso se comienza a dar, a reconocer su derecho a “voz”, pero no a “voto”.

Los foros propios de los autogestores y los encuentros son una muestra de que no hay un impacto real. Siguen pidiendo lo mismo reunión tras reunión, encuentro tras encuentro: vivienda, trabajo, sexualidad..., siguen siendo sus reivindicaciones, pero no se les da respuesta. Ahora están, pero siguen sin tener poder de cambio.

Los autogestores son personas con discapacidad intelectual que están empezando a expresar, reclamar/reivindicar sus derechos como ciudadanos. Es similar a cómo en el siglo pasado las mujeres empezaron a reclamar sus derechos. Esto provoca miedo al cambio.

Hay unos pocos ejemplos de entidades en las que sí hay un impacto positivo, que se comienza a responder a las demandas de los autogestores y se les da voz, pero son muy pocos. Por ejemplo, en un centro ocupacional hay un órgano de consulta con representantes elegidos entre las personas con discapacidad, que llevan las propuestas y la gerencia se compromete a responder. En otra entidad se plantean cambiar los estatutos para que las personas con discapacidad intelectual puedan estar en la toma de decisiones. Hay asambleas, grupos de quejas...

Los autogestores son solo un eslabón más en el camino de la autodeterminación de las personas con discapacidad intelectual. Hay que tener claro lo que es la autogestión y lo que es autodeterminación, en qué coinciden y sus diferencias.

Suele pasar a menudo que el grupo acapara la atención: parece que con que haya un grupo de autogestores ya “se cumple” (es lo mismo que cuando decimos que “hay un grupo de padres” y parece que ya hay un servicio de apoyo a familias, y no es así).

No se entiende muy bien que desde órganos amplios FEAPS se pida participación, inclusión..., de las personas con discapacidad intelectual en todos los lugares de decisión y luego en las asociaciones y menos en la familia y los centros no se dé esto. Y es aquí donde se tendría que dar el paso previo de aprendizaje de la participación, en los apoyos naturales, los contextos próximos. El primer impacto que tendrían que tener los autogestores es en sus propias familias: son su mayor apoyo y limitación. Y siguen pidiendo tratar este tema.

Para ver la noticia anterior del Encuentro pincha aquí.

 

 

 

 

 

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