“El panorama es el de una ciudad que ha sido bombardeada”, explica Pedro Arcas, presidente de APANDIS y de FEAPS Región de Murcia, “es algo que crees que sólo se ve en la televisión”. Ese es el aspecto que presentan algunos de los barrios del centro de la ciudad de Lorca el día después de los dos temblores de tierra que dejaron nueve fallecidos e hicieron que unas 30.000 personas pasaran la noche fuera de sus casas. Concretamente, el barrio de La Viña, uno de los peor parados, es donde se encuentra las instalaciones de la asociación APANDIS.
El edificio que alberga los servicios de Atención Temprana, Centro de Día y atención a escolares ha resultado gravemente afectado. Hoy es el día de evaluar los daños, pero Arcas explica que los usuarios que recibían apoyos allí pasarán a hacerlo en las nuevas instalaciones que ya están casi preparadas, en la cercana diputación de La Hoya. “Lo más importante es que no tenemos que lamentar daños personales y, aunque los daños materiales son muy graves, -explica- somos muy afortunados de contar con un centro de repuesto, por decirlo así”.
El Nuevo Centro
Polivalente estaba diseñado para tomar el relevo de las antiguas instalaciones de APANDIS, pero el traslado se hará antes de lo previsto debido al terremoto. “Esperamos contar con suministro eléctrico el lunes y, a partir de ahí, volver a la actividad lo antes posible”, asegura. Aún no se sabe con precisión hasta que punto ha resultado afectado el antiguo edificio pero, por el contrario, un tercer centro, el Centro Especial de Empleo situado en un Polígono Industrial, no ha resultado afectado y funcionará con normalidad “mañana mismo”.
La gerente de FEAPS región de Murcia, Violante Tomás, ha acompañado a Pedro Arcas, durante una primera visita a los locales afectados. Para hacerse una idea de la situación de La Viña, basta decir que un edificio de tres platas cercano a APANDIS “ha caído plegado como un acordeón y eso que es de más reciente construcción”. En el momento en el que se produjo el primero de los dos movimientos, el de menor intensidad, se prestaban servicios de Atención Temprana y se desalojó de inmediato el centro. Ahora, muchos piensan que gracias a ese primer aviso se evitaron males mayores.
También en el céntrico barrio de La Viña se encuentra el CPEE Pilar Soubrier cuya AMPA está integrada en FEAPS Región de Murcia. Su presidenta, Eva Sendra, explica es una de las muchas vecinas que aún no ha podido volver a su casa. Asegura que el centro, que cuenta con una residencia, se desalojó a partir de las 23 horas y que, según le explicaron los profesionales, no hay ninguna persona herida. A pesar de que a primera vista daños en la infraestructura no son tan graves como en APANDIS, el edificio como todo el barrio está siendo sometido a la inspección de los especialistas y aún no se sabe cuando volverá a funcionar.
Peor es la situación del Centro de Atención Temprana de Lorca gestionado por el Ayuntamiento. Su AMPA también es miembro de FEAPS Región de Murcia. Mª Dolores Chumilla, su presidenta, explica que el centro “está totalmente destrozado”. Unas 300 familias reciben apoyos en él y no saben cuándo volverán a ser atendidos ni dónde. “Estamos esperando tener información, -asegura- pero las madres y los padres queremos que, si no se puede volver allí, al menos nos dejen el nuevo centro multiusos creado para ONG”. Aún no ha podido ponerse en contacto con la directora del CAT –“la situación es todavía un caos”-pero sabe, por medio de sus profesionales, que tampoco hay heridos a pesar de que el centro estaba en funcionamiento en el momento del seísmo.
Juan José Muñoz
FEAPS Región de Murcia