Es la opinión de Angela Bachiller, la primera persona con síndrome de down que concurrió a las pasadas elecciones, en las listas del PP por Valladolid.
Aunque no ha ocupado las portadas de los periódicos ni los carteles electorales de las últimas elecciones, se puede decir que para el sector de la discapacidad intelectual es la política con la que más se identifican por su rotundidad de ideas y naturalidad al expresarlas.
Angela Bachiller es un ejemplo de inclusión en la sociedad. Como todos españoles mayores de edad, puede ejercer su derecho a participar en las listas de un partido político si tiene capacidades y competencias para hacerlo. Y en este caso es un “volcán” de optimismo y compromiso con sus iguales. Ella sólo participa en política para que la sociedad les conozca más y que desaparezcan las barreras “mentales” que existen. Después de su jornada de trabajo y antes del penúltimo mitin del PP compartimos un café con ella y con su madre, dos ejemplos de mujeres luchadoras.
Ángela, ¿se siente orgullosa de haber entrado en las listas de un partido?
Sí. Me ha gustado y durante la campaña me lo he pasado muy bien. Estoy contentísima de que hayan contado conmigo. El alcalde me dijo que era un ejemplo de esfuerzo y superación… Me emocionó cuando me dijeron que formase parte de las listas.
¿Le gusta la política?
No
Entonces..., ¿por qué decidió dar este paso?
Para que la gente se dé cuenta de que las personas con discapacidad podemos con todo, que tenemos mucha fuerza de voluntad.
Este paso “temporal” por la política imagino que hay sido una experiencia inolvidable, ¿recomendaría a otras personas con discapacidad intelectual que también lo diesen?
Por supuesto. Pueden hacerlo.
¿Qué cree que puede aportar al partido?
Lo que yo pienso es que hay que trabajar más los temas de las personas con discapacidad; como el empleo (piensa unos minutos y repite con rotundidad). El empleo.
¿Qué cree que pueden mejorar en su ciudad para las personas con discapacidad?
Estar más y escucharnos más. Podíamos mejorar más en la accesibilidad de algunos lugares como museos, transportes… También organizar más actividades para nosotros en el ámbito del ocio y del deporte.
Desde las entidades de la discapacidad apostamos por una sociedad justa y solidaria, pero, la realidad es que la sociedad discrimina a las personas con discapacidad por el hecho de tener una discapacidad…
Sí, sí. Yo creo que sí.
¿Y cómo cree que se podía ir cambiando a la sociedad?
Educación.
La educación y la formación son dos realidades a las que Angela ha apelado varias veces en esta entrevista en la que se despide con un refrán que ella sigue y recomienda a todo el mundo “no hay que preocuparse, sino ocuparse”.
Eva Martín.
FEAPS Castilla y León