FEAPS ha participado en el Tour Europeo del Voluntariado, con una mesa en la que diferentes personas voluntarias con y sin discapacidad intelectual explicaron sus respectivas experiencias y valoraron su labor social.
La mesa, moderada por el director de nuestra publicación VOCES, Javier López Iglesias, comenzó con la intervención de Silvia Muñoz, responsable del Programa de Voluntariado de FEAPS, que explicó las actividades y objetivos de este programa. A continuación tomó la palabra Mª Jesús Goñi, una muer con discapacidad intelectual que realiza labores de voluntariado en el albergue de peregrinos de Estella (Navarra), gestionado por la asociación ANFAS, y en colegios haciendo de “cuentacuentos”. Goñi definió su experiencia como muy enriquecedora, ya que “le ha ayudado a comprender que además de alguna limitación, también tiene capacidades que le permiten aportar mucho a la sociedad”.
Tras esta invervención, Elena Sánchez, persona de apoyo de voluntarios con discapacidad intelectual de la Fundación San Cebrián (miembro de FEAPS Castilla y León) explicó en qué consiste la actividad de las personas voluntarias en Carrión de los Condes (Palencia). Mostró la labor de estas personas en residencias de ancianos y en talleres juveniles.
Los delegados tutelares también tuvieron presencia, en la figura de Alejandro Mateos, un joven que se encargó de mostrar su vivencia personal en este tipo de voluntariado, en donde se acompaña a personas con discapacidad intelectual que se encuentran bajo la tutela legal de una Fundación Tutelar en los momentos importantes y cotidianos de la vida, como si de un familiar más se tratase. Mateos hizo un recorrido de su vida con Chema, su tutelado, enseñando fotografías de su quehacer diario, de sus viajes, y de celebraciones importantes.
Para terminar la mesa, dos personas sin discapacidad voluntarias en la asociación AFANDEM (miembro de FEAPS Madrid), Manuel Carril y Jessica Méndez, explicaron sus respectivas actividades relacionadas con el deporte y el tiempo libre. Manuel –con mucha experiencia previa en otro tipo de voluntariado–, relató sus vivencias en un equipo de fútbol formado por personas con discapacidad intelectual, que definió como “una de las mejores cosas que le han sucedido en la vida”. Jessica contó su contribución en actividades de ocio, mostrándose muy orgullosa de este papel.