Lourdes Giralda

Soy autogestora de la asociación ASPRONA - León (miembro de FEAPS Castilla y León) y trabajo en un stand que tiene mi entidad en El Corte Inglés. Soy una persona muy activa dentro de mi asociacion.

Cuando empezamos a creer otra vez en nosotros es cuando se empiezan a conseguir esos sueños que todos hemos tenido alguna vez y que casi siempre hemos dejado de lado porque pensabamos que no saldrían. Pero si dejamos de creer en nuestros sueños, dejamos de creer en todo lo que estamos luchando por intentar que se realicen.

Dicen que mientras sueñas, la vida en sí es un sueño sin guion. Pero ¿y si de repente ese sueño se puede empezar a tocar? Creíamos que no se podia lograr pero, gracias a esa pequeña fuerza que nos dieron, no dejamos de luchar aunque sabiamos que era muy dificil lograr ese sueño. Toda lucha tiene su recompensa y esta vez se ha empezado a cumplir un sueño o una meta pequeña que en su día parecía que no llegaria nunca. Pero por fin todo parece salir en cuanto te lo empiezas a creer de verdad…

Hay momentos en los que nos parece que todo a nuestro alrededor se derrumba de algún modo que no podemos controlar. Esto nos hace tener mucha impotencia porque cremos que no sale el sol por ningun lado. Pero de repente un día puede volver a salir sin que nos demos cuenta. En ese momento, ese pequeño detalle que puede ser un abrazo, una sonrisa… hace creer que todo puede llegar a cambiar y nos hace volver a notar que todo es posible en nuestro interior.

No esperes nada del que dice mucho y hace poco, porque hace mas el que poco dice… hace mas con sus pequeños detalles que son grandes.

Esta vez no voy a escribir sobre el tema en el cual el destino me debe un final feliz.

Siempre nos cuesta enfrentarnos a cualquier cosa que vayamos a hacer porque de reprente nos aparece el miedo o nos entran las dudas respecto a lo que vamos a hacer con nuestra vida. Las decisiones muchas veces no son tan fáciles.

Ser valiente para dar ese paso al frente, para vencer el miedo, nos cuesta más de lo que imaginamos. Porque siempre nos queda la duda de si hemos tomado el camino adecuado para enfrentarnos al miedo que nos paraliza.

Cuando conseguimos vencer al miedo, nos sentimos libres porque hemos dado un paso al frente importante, del cual nos sentimos orgullosos.

Yo soy una persona con discapacidad intelectual. Lo que significa que la sociedad siempre pone en duda si eres capaz de hacer cualquier cosa y te exige más que a otra persona que no tiene discapacidad. Eso hace que luches más para conseguir lo que te propones.

Demostrar que eres como cualquier otra persona te hace ser más fuerte, porque quieres que el mundo deje de dudar de ti y te vea tal cual eres.

El mundo piensa que como eres una persona con discapacidad intelectual sólo te dedicas a ver dibujos animados o a hacer cosas infantiles, pero la realidad es otra. Cuando consigues que la gente te acepte y te vea de manera normal, ya has vencido una lucha. Pero en ese camino aún queda mucho por recorrer porque está lleno de obstáculos, que hay que ir sorteando y saltando como se pueda.

A veces en ese camino te encuentras con gente que parece que merece la pena, pero en cuanto ven que eres una persona con discapacidad intelectual te hacen el vacío y te dan de lado. De todo eso también se aprende y te hace sentir más fuerte para aprender cosas en la vida.

En ese camino descubres a otras personas que realmente merecen la pena, porque no les importa que seas “diferente” y no ponen en duda lo que puedas llegar a hacer con tus capacidades.

Sólo diré para acabar que me siento orgullosa de ser una persona con discapacidad intelectual y que siempre lucharé para derribar obstáculos del camino y acabar también con los prejuicios de la gente. Aunque esto último no es nada fácil.

Seguiré luchando por todo lo anterior y por mis ideas. Aunque muchas veces cuando luchas parece que no sirve, aunque no lo veas sirve de mucho, porque empieza a haber gente que te valora de verdad.

Esto son sólo unas reflexiones de una persona con discapacidad intelectual. Una persona que las siente y las escribe para que el que lea esto reflexione un momento y pueda formar parte de nuestro mundo.

Puede que esto que acabo de escribir deje sorprendido a alguien, y quizá haya más preguntas que respuestas para quien le pase esto.

Quizá cada uno tiene que mirar el interior y empezar a ver nuestro mundo.

Hoy se habrán jugado partidos de baloncesto o de cualquier otro deporte, que quizas tengan trascendencia para el que haya ganado y también para el que haya perdido.

Pero la verdadera historia está en el día a día de personas anónimas que luchan por tener un futuro a pesar de que todo les sean dificultades o de que el mundo no las acepte por el hecho de ser diferentes a cualquier otra persona en cierto sentido.

Siempre he admirado a los que dan el primer paso, personas como Rosa Parks o Gandhi, que en su dia fueron valientes porque a pesar de todo fueron capaces de seguir con su lucha y con sus principios.

La lucha por lo que quieres conseguir es difícil, pero te acaba haciendo más fuerte porque aunque hoy no, ni mañana… algún día alcanzarás la meta frente al mundo que nunca creyó en ti ni te dio una oportunidad de ser tú mismo.

Es difícil enfrentarse a cualquier dificultad, pero creo que si crees en ti mismo puedes hacer cualquier cosa por difícil que sea.

Puede que mi vida no sea tan apasionante como la de otra persona que no tiene limitaciones. Siempre debemos saber nuestras limitaciones y aprovechar cualquier situación para convertirlas en algo positivo.

La gente piensa que porque tienes discapacidad intelectual no eres capaz de hacer o de hablar de muchas cosas, pero en cuanto te dan una oportunidad parece que fueras bienvenido al mundo del resto de los mortales, cuando formabas parte sin que ellos lo supieran o se pararan a pensar en ello. En fin, esta es una de mis pequeñas reflexiones respecto al mundo. No todos son iguales.

Yo disfruto de mi vida, aunque no la he podido elegir (bueno, en cierto sentido sí). Este país sólo me ha dado la alternativa de trabajar. Gracias a eso me siento feliz y con muchas ganas de hacer cosas para poder cambiar mi mundo para mejor y a la sociedad para que sea un poco más solidaria.

Como dijo una gran persona llamada Martin Luther King “Yo tengo un sueño”. Aunque él no puede verlo, su lucha sirvió y el camino que él abrió fue importante para el mundo de las personas negras, que al final es el de todos.

General Perón 32. 28020-MADRID. Tfno. 91 556 74 13 © 2011 FEAPS Suffusion theme by Sayontan Sinha