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ORIENTACIONES PARA
LA BUENA PRÁCTICA Dimensiones física, de la salud y etiológicas. Necesidades médicas |
Las personas con retraso mental suelen tener un mayor tratamiento médico que la población
general. Algunos de los problemas más genéricos que se plantean son: las cuestiones
neurológicas, la visión, la audición, la piel, la salud mental, los problemas
ortopédicos, entre otros. Y, en general, cuanto mayor es la severidad del
retraso , más problemas médicos presentan
A continuación vamos a exponer algunas de estas
necesidades:
·
Epilepsia
Los ataques epilépticos pueden ocurrir con varios tipos de enfermedades
crónicas o discapacidad. Los métodos para manejar los ataques deberían ser
consistentes tanto en el hogar como el servicio donde la persona acuda durante
el día. Los padres y el servicio deben coordinar la información y desarrollar
un plan para manejar los ataques epilépticos.
Los ataques epilépticos son repentinos y están asociados con descargas
eléctricas anormales dentro del cerebro.
El primer paso a desarrollar en el manejo de los ataques epilépticos es
el entrenamiento o formación; y esta formación debería cubrir los
procedimientos apropiados para ayudar a la persona que sufre un ataque, pero
también debería ayudar al personal a ser conscientes de sus actitudes hacia las
personas que presentan crisis epilépticas.
Nuestra primera actuación será la de prevenir la ocurrencia de crisis ,
para ello, deberíamos obtener información de la propia persona, de sus padres y
de los médicos acerca de: tipo de crisis que ha tenido o tiene, incluyendo su
descripción; medicaciones que están recibiendo (fármaco, dosis, tiempo y
efectos secundarios); las evaluaciones más recientes del médico o neurólogo;
así como los modelos de crisis epilépticas pasados y presentes.
Los
maestros, cuidadores, deben trabajar estrechamente con los profesionales de la
salud para llevar a cabo los procedimientos de emergencia apropiados.
·
Movilidad
Las personas con limitaciones físicas varían mucho en
su movilidad; algunas son totalmente dependientes y pueden usar o necesitar
silla de ruedas para su desplazamiento y puede que tú como profesional,
precises levantarle para acostarle. Otras no utilizan silla de ruedas y se
trasladan independientemente pero precisan de algún tipo de ayuda técnica.
Cuando estamos directamente implicados en la educación
y cuidado de estas personas debemos tener información acerca de:
-
Diagnóstico médico,
incluyendo problemas especiales que puedan presentar tales como su fragilidad a
las fracturas.
-
Adaptaciones que están
utilizando, tales como: silla de ruedas, bastones, andadores..
-
Nivel de movilidad
general.
-
Cualquier intervención
quirúrgica que haya tenido recientemente y que puede afectar a las técnicas de
manejo.
Para las personas totalmente dependientes, el personal
debe estar formado en aspectos de cómo cogerle, cómo trasladarle, etc. en las
actividades de la vida diaria.
De manera similar deberíamos tener formación sobre
cómo apoyar a aquellas personas que son independientes en la deambulación, pero
sólo por la casa o terrenos regulares, las posibles precauciones o medidas de
seguridad a tomar, entre otros aspectos.
En cualquier caso deberíamos:
-
Acompañar a la persona a
los lugares que habitualmente debe ir, asegurándonos de los niveles de
accesibilidad del recorrido.
-
Observar a la persona en
todas las áreas para valorar la seguridad, particularmente de escaleras o
peldaños, terrenos irregulares y lugares accidentados.
-
Ser conscientes del
cambio de estatus de la persona cuando usa alguna ayuda técnica, lo que puede
conllevar a hacer determinadas acomodaciones en el ambiente.