ORIENTACIONES PARA LA BUENA PRÁCTICA
Dimensión psicológico-emocional. Otros aspectos

 

 

  1. Los trastornos mentales:  como antes se apuntó, con demasiada facilidad los trastornos mentales que pueden presentar las personas con retraso mental (con una ratio aproximada de una de cada tres personas) quedan enmascarados y no tratados adecuadamente.  Se atribuyen las manifestaciones de conducta a la condición de retraso, en vez de, por ejemplo, pensar en la presencia de un cuadro depresivo, o de ansiedad extrema, o de un trastorno obsesivo compulsivo, un trastorno del estado de ánimo, esquizofrenia... Tanto para el tema de conductas desafiantes como para el de personas con diagnóstico dual (retraso mental y trastorno mental) existen monografías tremendamente sugerentes en diferentes números de la Revista Siglo Cero a los que se remite (entre otros los números 26 (2) (3), 27 (4), 29 (6)...).

 

  1. La tercera edad:  como ocurre entre la población sin aparente retraso mental, en las personas mayores con retraso mental se produce una progresiva tendencia a la rutinización, la pérdida de flexibilidad;  se puede producir una autoconciencia de la vejez, del paso de los años, de cercanía de la muerte.  Esta etapa de la vida es también más sensible, más vulnerable, de modo que requiere apoyo psicológico y emocional para la prevención de trastornos mentales y para afrontar las circunstancias derivadas de la vejez.

 

  1. La motivación:  éste es otro factor relevante en cuanto a la evaluación y caracterización del perfil psicológico emocional de alguien.  Las personas difieren en cuanto a la variedad y complejidad de sus campos motivacionales.  Una persona con mayores y más variados intereses y motivaciones es más fuerte, generalmente, que quien no es así.  Fomentar oportunidades para el disfrute, para el placer ante manifestaciones tanto internas como externas (desde, por ejemplo, la contemplación de una puesta de sol, de una pieza musical, hasta, por ejemplo, las manifestaciones ante relaciones de intimidad afectivo sexual) es importante en la vida de las personas.

 

  1. Salud física:  la salud física puede tener mucho que ver en el perfil psicológico emocional de una persona.  Una gripe puede generar un estado de abatimiento de ánimo;  el dolor puede crear ansiedad;  el estreñimiento puede originar un alto grado de excitabilidad y nerviosismo;  determinados alimentos pueden ocasionar hiperactividad o euforia.  Por ello, en la determinación de las características psicológicas de una persona han de tenerse en cuenta sus condiciones y circunstancias físicas.

 

  1. El contexto:  obviamente, un contexto predecible, que proporcione adecuada información por adelantado y que contemple una red de relaciones significativas para la persona es un contexto favorecedor de fortaleza psicológica;  lo contrario es un contexto favorecedor de estrés, ansiedad y malestar.

 

  1. Otros aspectos a tener en cuenta serían:  pensar que los trastornos mentales no tienen por qué ser crónicos;  fomentar una vida saludable, mediante ejercicio y mediante la evitación de abuso de sustancias estupefacientes (alcohol, tabaco...);  fomentar una red de relaciones sociales significativas, una red natural de apoyo que fomente la autodeterminación individual y que fomente el conocimiento y cumplimiento de las obligaciones y normas sociales y culturales