![]() |
ORIENTACIONES PARA
LA BUENA PRÁCTICA Otas dimensiones relevantes para el perfil de apoyos |
En su definición de retraso
mental la AAMR señala, además de la dimensión de funcionamiento intelectual
y habilidades adaptativas, que ha sido tratada de modo exhaustivo en la anterior
sección de este capítulo, otras dimensiones relevantes en las vidas de las
personas. Estas son las relativas
a los aspectos psicológicos y emocionales,
lo relativo a la salud y etiología, y lo relativo al contexto. Cada una de ellas requiere ser analizada por
separado, pues tiene un peso específico en la consideración de los apoyos
necesarios para un funcionamiento más adecuado y para una mejora en las condiciones
de vida de las personas con retraso mental.
En esta Sección se van a
analizar estas tres dimensiones por separado, de modo que este análisis sea de
ayuda para la determinación de buenas prácticas en estos aspectos; es decir, de modo que oriente ese análisis
hacia acciones concretas de mejora, con independencia de la edad de la persona,
del nivel e intensidad de los apoyos que requiere o del ámbito en el que se encuentra
(casa, escuela, ocio, trabajo,...).
Esta Sección es, por tanto, común e igual para todos los Manuales de
Buenas Prácticas.