En la localidad de Estella (Navarra) hay un albergue de peregrinos. Este albergue pertenece a una asociación de FEAPS Navarra llamada ANFAS. Todos los veranos trabajan en este albergue personas con discapacidad intelectual. Lo hacen como voluntarios. Los voluntarios se dedican a recibir y orientar a los peregrinos que llegan al albergue. Este año, la asociación ANFAS ha dado un curso para que otros grupos de autogestores puedan hacer voluntariado en el albergue. Al curso ha asistido, entre otros, un grupo de personas de la asociación vasca APDEMA (miembro de FEVAS). En estos momentos, algunas personas de este grupo se encuentran ya en el albergue, en donde reciben a los peregrinos del Camino de Santiago.
La persona de apoyo de este grupo, Amalia Andrés, nos cuenta como está siendo la experiencia:
“El pasado 10 de junio, 5 autogestores y una persona de apoyo acudimos a Estella. Allí hicimos un curso de entrenamiento para ser voluntarios en el albergue de peregrinos que ANFAS tiene en esa localidad. También nos dieron una documentación sobre el albergue y nuestro trabajo.
El día 22 de junio volvimos para visitar las instalaciones y unos días después, el pasado 11 de julio, otras 6 personas de nuestro grupo de autogestores hicieron también el curso.
Este curso ya ha permitido que tres chicas del grupo sean voluntarias en el albergue: dos de ellas durante tres días, y otra durante una semana.
En el mes de agosto, otras dos personas estarán una semana cada una. Y el resto estarán en septiembre.
Todos ellos se encargan de recibir a los peregrinos. También de informarles y orientarles sobre cosas relacionadas con el albergue o con la localidad de Estella. Por ejemplo, dónde está la farmacia, donde comprar comida, o los horarios del albergue.
En total son 11 los autogestores de APDEMA que serán voluntarios en el albergue, aunque muchos otros no han podido hacer el curso este año.
Como persona de apoyo, creo que la experiencia merece la pena. Porque supone una experiencia nueva para estas personas. También porque les permite conocer gente nueva y muy variada. Y trabajar en equipo con otras personas con y sin discapacidad. El mundo de los peregrinos es algo muy especial que no se puede vivir todos los días.
Los comentarios de las 2 personas que han estado han sido todo elogios. Ellas dicen que piensan repetir el año que viene y que si hay alguna baja se apuntarán.
Aunque lo hemos montado en muy poco tiempo ha merecido la pena.
Felices vacaciones a todos”.