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Se llaman Mar, Emilio, Pilar, Inma, María, Ana, Cristina, Jaime, Vicky, Laura y Francisco Javier. Tienen una cosa en común: Están empleados por la Agencia para el Empleo del Ayuntamiento de Madrid como Observadores Urbanos.
Son los encargados de controlar el buen estado de las calles: ausencias de bolardos, aceras hundidas, socavones, pasos de peatones mal pintados, señales dobladas, cableados al aire, losetas rotas… Todas las incidencias que detectan, se envían al Ayuntamiento a través de unos informes que ellos mismos emiten.
El Programa de Observadores Urbanos responde a una iniciativa de FEAPS MADRID para la contratación de trabajadores desempleados en la realización de obras y servicios de interés general. Al convenio surgido con la Agencia Municipal para el Empleo se ha unido también la Universidad Autónoma . En la actualidad, la tercera edición de este proyecto, supone la contratación durante 6 meses de 10 personas con discapacidad intelectual y tutores de apoyo que se dividen en grupos de dos y alternan la formación (en habilidades sociales, informática, ejercicios de orientación…) con el trabajo: las salidas para el control del mobiliario urbano en la calle.
El trabajo de los Observadores Urbanos comienza en la oficina. Se visualiza el recorrido a realizar, identificando las calles en un plano. Una vez en el exterior, por parejas y acompañados de un tutor, alcanzan a identificar hasta los defectos que pasan más desapercibidos. Las incidencias se recogen en una ficha identificándolas por el número de calle, comercio… Al término del recorrido elaboran un informe que envían al Ayuntamiento para que proceda a la resolución de cada desperfecto.
Su trabajo les gusta, y todos coinciden en que es muy importante. Ahora están ilusionados con la llegada de las Navidades, porque van a realizar una campaña especial que consiste en la revisión de los puestos de artículos de broma para ver si se venden petardos o sprays que no están permitidos.
Ellos mismos nos cuentan que este trabajo sólo se hace en el distrito centro de Madrid, pero que se podría contratar a más personas con discapacidad intelectual en otros distritos para hacer el mismo trabajo que hacen ellos.
Con su trabajo, los Observadores Urbanos contribuyen a que Madrid luzca un poquito entre tanta obra.
Ana Gallardo.
FEAPS Madrid.
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