PROGRAMA
DE ADULTOS SOLOS
Desde el año 2000 FEAPS viene desarrollando este novedoso programa de Adultos Solos, novedoso por la población a la que se dirige, y novedoso por sus planteamientos, filosofía y tipo de actuaciones. El programa comparte la filosofía del movimiento de “Vida Independiente” (‘Independent Living' de los países anglosajones y escandinavos).
La experiencia de estos años demuestra que este es un recurso:
Eficaz: se van cumpliendo los objetivos (a pesar de las dificultades y de la complejidad de algunas situaciones), posibilitando la situación de vida independiente de los usuarios del programa.
Razonable: los recursos materiales y humanos utilizados son “rentables” tanto económica, como socialmente.
Coherente: cumple con las expectativas de los usuarios, prestándoles apoyos en su entorno y mejorando su calidad de vida.Cada vez son más frecuentes los casos detectados por entidades miembros de FEAPS de personas con discapacidad intelectual que viven independientes, solos o en pareja, o con familiares de edad avanzada, sin recibir apoyo institucional, ni familiar y que presentan una serie de necesidades o carencias que no pueden satisfacer por ellos mismos e impiden en gran medida la alternativa de normalización social.
De hecho, desde que se inició este programa hace seis años se ha constatado en FEAPS el incremento de casos detectados y, por tanto, de esta necesidad social: de 3 entidades y 51 usuarios en el año 2000, se ha llegado a 14 entidades y 285 usuarios en 2005.
Aunque son diversas las causas que en cada caso han llevado a las personas a la situación descrita más arriba, sí pueden reseñarse algunas causas comunes, a saber:
Desaparición del núcleo familiar próximo: personas que aunque los familiares más cercanos hayan desaparecido, optan por seguir viviendo en el hogar familiar, exista o no apoyo familiar.
Personas que han vivido en unidades residenciales que, por deseos de mayor autonomía o por inadaptación al grupo de convivencia, prefieren y optan por otras modalidades de vivienda (por ejemplo, vivir en una pensión).
Parejas que eligen una línea normal de vida independiente, con o sin apoyo familiar.
Personas que viven con uno o ambos padres, pero de edad tan avanzada que es necesario prever su vida solos antes de que las circunstancias deriven en una situación más drástica.Las principales necesidades que presentan estas personas y las problemáticas en las que precisan más apoyos para mantener un nivel digno en su calidad de vida y prolongar su modelo de vida autónoma son las siguientes:
- Falta de higiene, orden y organización domésticos.
- Hábitos inadecuados y conductas inadaptadas.
- Situaciones de soledad, falta de motivación y autoestima.
- Carencia de actividades sociales o comunitarias y de ocio.
- Desintegración social.
- Relaciones problemáticas con familiares o ausencia de relaciones con familiares.
- Problemas de salud mental añadidos.Se desestimarán aquellos casos en los que los familiares ejercen de hecho un apoyo responsable, por lo que no es necesaria una intervención. No obstante, se continuará ayudando y orientando en todo lo que precisen tanto a estas familias como a las personas con discapacidad intelectual.
Si la autonomía y la independencia son valores incuestionables, inherentes a las personas, es coherente desarrollar un modelo de apoyo que, aplicado desde las asociaciones / federaciones, pueda garantizar y mantener esos valores y/o ese tipo de vida que algunas personas han elegido. La alternativa que se propone con este programa es que la prestación de servicios a esta población ha de ser dinámica y flexible, y adaptada a las necesidades de los individuos, de acuerdo con la definición de retraso mental de 1992 de la AAMR (American Association on Mental Retardation), su revisión de 2002, y sus consecuencias.
En efecto, esta definición señala que “con los apoyos adecuados, el funcionamiento de toda persona mejorará”. De tal modo, el presente programa consistirá en ofrecer ayuda, orientación y apoyo a hombres y/o mujeres, y parejas con discapacidad intelectual que viven solos y que, en algunos aspectos plantean necesidades o tienen carencias que no pueden satisfacer por sí mismos.
De acuerdo con el planteamiento anterior, la mejora en el funcionamiento de estas personas en su capacidad social y comunicativa, en su autodirección, en su estado físico, emocional y psicológico, afianzará su condición de independencia y su permanencia en su entorno habitual de vida. En definitiva, se trata de cambiar el tipo de intervención y los apoyos, identificados casi siempre con recursos como las residencias, por otros más ligeros, flexibles y no permanentes, y por tanto más rentables y ecológicos.
EN QUÉ CONSISTE ESTE PROGRAMA
A través de las actuaciones de este programa, que desde el año 2000 vienen desarrollando varias organizaciones miembros de FEAPS (de 3 entidades y 51 usuarios en el año 2000, se ha llegado a 14 entidades y 285 usuarios en 2005), se pretenden ofrecer orientación y apoyos flexibles y no permanentes a personas con discapacidad intelectual que viven de forma independiente, solos o en pareja, o con familiares de edad avanzada, y que, en algunos aspectos de su vida, plantean necesidades o carencias que no pueden satisfacer por sí mismos. Estas actuaciones son:
Proceso de estudio y captación de los casos a incluir como usuarios del programa. Se trata de descubrir las necesidades que presentan para ofrecerles los apoyos individuales que precisen para prolongar su modo de vida independiente.
Selección de usuarios del programa de acuerdo con criterios de selección y de prioridad, según una mayor o más urgente necesidad de atención: por problemas de salud, desamparo, conducta antisocial… También será preciso el consentimiento expreso del usuario, y será conveniente tener también el consentimiento de familiares o personas de referencia.
Entrevistas /primeros contactos con los usuarios, con sus familiares y/o con personas de referencia para conocimiento mutuo, explicar el programa y acordar pautas de actuación.
Periodo de observación: duración aproximada de un mes. A través de la observación directa, y se recogerán de forma descriptiva y mediante registros todos los datos e información con los que posteriormente se establecerá el programa individual.
Programación individual y aplicación: se incluirán las áreas de aprendizaje de la conducta adaptativa, acciones que favorezcan y mejoren la salud e intervenciones en problemas de conducta. Se especificarán asimismo los apoyos requeridos, estableciendo los tiempos y los recursos materiales y humanos. En el proceso de elaboración de esta programación participarán, junto al equipo técnico, el propio usuario/a y todas las personas relevantes de su entorno. La intervención directa tendrá una doble vertiente: de un lado, la ayuda material, de aportación física, necesaria en cualquier proceso de aprendizaje; y de otro, el aporte moral, la ayuda psicológica, basadas en la interacción con el usuario/a.
La intervención con los usuarios/as se realizará con actitud positiva, ofreciendo confianza, seguridad, orientación, procurando su bienestar. También se facilitarán y favorecerán los contactos con personas de su entorno: familiares, amigos, vecinos, voluntarios, etc., asegurándose de que éstos se producen y enseñándoles a que los realicen por sí mismos
Evaluación y seguimiento del programa en todas sus fases.
Reuniones técnicas de los responsables del programa para analizar el desarrollo del mismo, cómo afrontar las dificultades que van surgiendo, etc.
Actualización del fondo documental que facilitará a los distintos responsables y personas adscritas al programa el acceso a la documentación más pertinente para el desarrollo del programa.
Acciones de difusión y divulgación del programa: participación en Seminarios sobre "Vida Independiente", publicación de alguna de las experiencias, realización de folletos divulgativos, etc.
OBJETIVOS
OBJETIVO GENERAL:
Mantener y mejorar la calidad de vida de adultos con discapacidad intelectual que viven independientes, solos o en pareja, o con familiares de edad avanzada, prolongando el mayor tiempo posible y consolidando su condición independiente, y su permanencia en su entorno habitual.
OBJETIVOS OPERATIVOS:
Realizar aprendizajes útiles de autonomía personal avanzada: habilidades en tareas domésticas, higiénico-sanitarias, habilidades básicas de administración doméstica, etc.
Mantener y/o mejorar el estado físico de salud.
Mantener y/o mejorar el estado emocional y psicológico.
Facilitar la adquisición de habilidades de participación en la comunidad; utilización de recursos comunitarios.
Fomentar las relaciones con familia, amigos, vecinos, etc.
Interactuar de forma positiva con los usuarios procurando su bienestar social y emocional.
ACTIVIDADES
Apoyo a personas con retraso mental adultas que viven independientes, solos o en pareja, o con familiares de edad avanzada.
Estudio y captación de casos
Selección de usuarios del programa
Entrevista con los usuarios y sus familiares.
Estudio de necesidades individuales
Diseño de programas individuales de orientación y apoyo
Aplicación programas individuales de destrezas y habilidades domésticas, cuidado e higiene personal, cuidado de sí mismo, vestido y aseo personal, y desarrollo de otras habilidades sociales.
Detección y utilización de recursos comunitarios como apoyo complementario
Acompañamientos
Evaluación, seguimiento y revisión del programa.
CARACTERÍSTICAS DE LOS USUARIOS
Adultos con discapacidad intelectual (calificación de minusvalía), con necesidades de apoyo intermitente y limitado, que viven:
Solos o pretenden vivir de esa forma
En pareja
Con un familiar de edad avanzada (padre o madre)
Y no reciben apoyos institucionales, ni familiares
