PROGRAMA
DE DESVENTAJA SOCIAL
Las organizaciones miembros de FEAPS han venido constatando que hay personas con discapacidad intelectual que se encuentran en situaciones desfavorecidas y/o de clara desventaja social:
Personas con discapacidad intelectual y con trastorno mental o alteraciones graves de la conducta. Son personas y familias que viven situaciones críticas y en ocasiones trágicas pues muchas veces las organizaciones no están preparadas para prestarles el apoyo que requieren. Esta dificultad de manejo ocasiona además problemas para su tratamiento, ya que en no pocas ocasiones tras lograr un control de conducta, por ejemplo, mediante un ingreso en una Unidad de Agudos de un Servicio de Psiquiatría, cuando el sujeto vuelve al centro/servicio de origen reaparecen los problemas.
La doble problemática que presentan no se centra sólo en los aspectos psiquiátricos, sino que se amplía a todo su contexto social, porque acrecienta las necesidades de apoyos de estas personas debido a su mayor falta de autonomía personal y social, al aislamiento, a los problemas familiares, laborales, sociales, etc…
Los centros asistenciales para personas con discapacidad intelectual no cuentan por lo general con cierto tipo de servicios o dispositivos especializados, como unidades de psiquiatría y control psicofarmacológico, ya que la demanda es mínima para mantener estos servicios. Sin embargo, esto determina que en muchas ocasiones se limite el acceso a esos centros a todas aquellas personas con trastornos mentales o de comportamiento añadidos a la discapacidad intelectual, ya que las dificultades de manejo descritas limitan las posibilidades de dar una atención adecuada.
Es preciso insistir en lo inapropiado de los centros psiquiátricos para esta población: en ellos no se ofrecen, en general, programas adecuados de rehabilitación, autonomía, participación, etc. Es muy importante también promover y desarrollar acciones coordinadas con los equipos de los centros psiquiátricos, con los servicios y recursos de la comunidad y los equipos de las organizaciones miembros de FEAPS.
Queda claro que trabajar con estos colectivos conlleva una dificultad considerable: es preciso ofrecer los tratamientos y la atención más adecuados, disponer de equipos técnicos debidamente formados para asesorar y/o ofrecer dicha atención, equipos que también asesoren y formen a otros profesionales y a equipos de las asociaciones. Todo ello orientado a facilitar el abordaje, acogida e integración de esta población.
Sobre el colectivo de personas con discapacidad intelectual inmigrante.
El fenómeno de la inmigración en España es relativamente nuevo, y crece día a día en importancia. El hecho de que una persona sea inmigrante y tenga discapacidad intelectual hace que sea doblemente invisible y doblemente vulnerable, aumentando significativamente la problemática a la que se enfrentan. Algunas dificultades son:
Personales, debido al desconocimiento del idioma, desconocimiento de los servicios y recursos especializados que existen en nuestro país.
Familiares, porque la falta de la familia extensa hace que tengan menos apoyos emocionales y funcionales para la atención de la persona con discapacidad. En ocasiones, la discapacidad requiere de adaptaciones en la vivienda que es reducida y precaria. La soledad, miedo al futuro, la lucha por la supervivencia..., se ve incrementada por la tarea de atender a la persona con discapacidad.
Laborales, ya que los horarios de trabajo muy largos conllevan necesidades de apoyo para la atención de la persona con discapacidad (respiro y acompañamientos) y los trabajos de temporada obligan a desplazarse a la familia, y dificultan la continuidad de los tratamientos.
Políticas, porque los inmigrantes en situación irregular sólo tienen derecho a los servicios y prestaciones básicos (salud y educación) si están inscritos en el padrón. No pueden obtener el reconocimiento de grado de discapacidad, ni las prestaciones sociales y económicas específicas de la seguridad social. Este hecho plantea una situación grave en las personas con discapacidad, ya que pueden carecer del acceso a servicios que a ellos les resulten esenciales.
Existen muchos organismos que trabajan con la población inmigrante, pero no existen recursos especializados para aquellas personas que tienen discapacidad intelectual, ni un servicio que unifique la información específica que requieren.
Otro colectivo en desventaja con el que se trabaja desde el programa es el de personas con discapacidad intelectual y necesidades de apoyo generalizados (grave afectación) sin acceso a servicios especializados de Centro de Día. En ciertas regiones ha sido preciso poner en funcionamiento una red de servicios de atención especializada con objeto de paliar la falta o la insuficiencia de este tipo de recursos.
Teniendo en cuenta los colectivos objeto de atención, descritos en el punto anterior, queda claro que el contenido de este programa es necesariamente diverso en función de las necesidades de cada uno de ellos y del tipo de respuesta / programa de intervención planteado desde cada entidad.
En todos los casos se pretende mejorar y adecuar la atención a estos usuarios. Entre las acciones que componen el programa:
Diseño de programas de intervención individualizados. Teniendo en cuenta las características (personales, familiares, socio-económicas, laborales, etc.) de cada uno de los usuarios, se llevará a cabo una programación específica e individualizada de actividades e intervenciones.
Se potenciarán los aprendizajes y habilidades en diferentes áreas de los usuarios con el fin de incrementar las destrezas y mejorar la adaptación a su entorno.
Previsión de internamientos temporales. Medidas preventivas y de contención.
Se realizará un seguimiento y evaluación del programa.
También será necesario trabajar estrechamente con las familias, de modo que el trabajo realizado en el programa tenga una continuidad en la familia y por tanto se generalice a todos los entornos del usuario. Será preciso estudiar las características de las familias, explicarles luego el proceso a seguir, ofrecerle el apoyo técnico, psicológico y emocional necesario y llevar un seguimiento de las actuaciones de la familia.
Acciones de apoyo, formación, seguimiento y consolidación de los grupos de trabajo formado por los profesionales del programa.
Reuniones técnicas con los responsables del programa para analizar el desarrollo del mismo, cómo afrontar las dificultades que van surgiendo, mejorar los modelos de intervención, etc. …
Actualización del fondo documental que facilitará a los distintos responsables y personas adscritas al programa el acceso a la documentación más pertinente para el desarrollo del programa.
Otra línea de trabajo será buscar la implicación de recursos comunitarios en el desarrollo de algunas actividades, así como establecer líneas de coordinación con servicios de Salud, Educación, Servicios Sociales y otras entidades que trabajen con estos colectivos para elaborar actuaciones conjuntas y sensibilizar sobre la especificidad del colectivo.
Campañas de difusión del programa y de concienciación y sensibilización (soportes diversos).OBJETIVO GENERAL
• Mejorar la calidad de vida de los usuarios y sus familias.
OBJETIVOS ESPECÍFICOS
Facilitar la integración y la satisfactoria permanencia de estas personas en su entorno.
Desarrollar actuaciones e intervenciones que mejoren el desarrollo individual de la persona potenciando aspectos relacionados con habilidades, destrezas y competencias necesarias para el funcionamiento en la comunidad del usuario en las mejores condiciones de normalización y calidad de vida.
Apoyar, informar y formar a las familias.
Implicar a la familia en el proceso de intervención.
Prevenir situaciones de riesgo.
Apoyar, asesorar y formar a los profesionales en la atención a estos colectivos.
Implicar a las entidades federadas.
Apoyar, colaborar y coordinarse con los equipos de salud mental de referencia y con los servicios sociales para favorecer y articular una atención integral adecuada a las necesidades individuales de cada uno de los usuarios.
Facilitar la coordinación entre las diferentes comunidades autónomas que desarrollan el programa.
Promover la investigación.
Dar a conocer, sensibilizar las necesidades de este colectivo.
